Vender tu casa en Lanzarote puede ser más sencillo de lo que parece si tienes clara la documentación, los impuestos y los pasos a seguir. Si eres residente en España, aquí tienes todo lo que necesitas saber para vender con tranquilidad y al mejor precio.
1. Documentación necesaria
Antes de anunciar tu vivienda, asegúrate de tener:
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Escrituras de la propiedad o Nota Simple actualizada del Registro de la Propiedad.
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DNI o NIE.
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Certificado de eficiencia energética (obligatorio para la venta).
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Últimos recibos de IBI, comunidad, agua, luz y basuras.
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Si hay hipoteca, documentación sobre la deuda pendiente.
- Si eres extranjero residente, certificado de residencia fiscal con menos de 6 meses de validez.
2. Verifica la situación legal
Comprueba que la vivienda está libre de cargas, embargos o deudas con la comunidad o el ayuntamiento. Esto evitará sorpresas en el momento de la firma.
3. Impuestos que tendrás que pagar
Como residente, deberás abonar:
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Plusvalía municipal (IIVTNU): impuesto local sobre el incremento del valor del suelo.
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IRPF sobre la ganancia obtenida: se calcula sobre la diferencia entre el precio de compra y el de venta, con ciertas exenciones (por reinversión en vivienda habitual, por ejemplo).
Un asesor fiscal o tu agente inmobiliario puede ayudarte a calcular estos importes antes de cerrar la venta.
4. Prepara la vivienda para la venta
La primera impresión cuenta. Invierte en:
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Pintura neutra y limpieza profunda.
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Reparación de humedades, grifos, persianas o pequeños desperfectos.
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Fotografías profesionales para los anuncios.
Una casa bien presentada atrae a más compradores y mejora la negociación del precio.
5. Precio y comercialización
Fijar un precio de mercado realista es fundamental. Una agencia inmobiliaria con experiencia en Lanzarote puede orientarte y publicar la vivienda en los principales portales para llegar al mayor número de compradores cualificados.
6. Firma y trámites finales
El proceso incluye:
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Contrato de arras con una señal del 10%.
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Firma en notaría de la escritura pública, con el pago del precio restante.
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Liquidación de impuestos (IRPF y plusvalía) y cancelación de cargas si las hubiera.
Con ayuda profesional, todo este proceso es mucho más rápido y seguro.





